Da poco y se queja mucho; abre su boca como un pregonero; hoy presta y mañana lo exige de vuelta; tal hombre es odiado por Dios y por los hombres por igual.
He giveth little, and upbraideth much; he openeth his mouth like a crier; to day he lendeth, and to morrow will he ask it again: such an one is to be hated of God and man.